Bienvenido a casa, Ángel

Nadie puede hablar mejor de libertad que aquel al que se le ha sido negada deliberada y reiteradamente. Quizá por ello el pueblo cubano y sus heroicos disidentes pueden ofrecer uno de los mejores discursos de libertad del Siglo XX y, desgraciadamente, del comienzo del Siglo XXI, aunque esperamos que cada vez este más cercano el día en el que puedan hablar de lo que se siente al disfrutar de la anhelada libertad,  y no de la sangre, dolor y lágrimas que están pagando por conseguirla. Lamentablemente hoy, nuestro amigo y compañero, Ángel Carromero, un liberal por convencimiento e hijo de una España que ya era democrática en el momento de su nacimiento, nos podrá explicar de primera mano, y a tenor de lo vivido, porque la palabra “libertad” es la más temida de los males dentro de los países en los que está prohibido pensar.

Decía Albert Einstein que la vida era muy peligrosa, y no por las personas que hacen el mal, si no por las que se sientan a ver lo que pasa. Nuevas Generaciones nunca se ha quedado sentada (ni se quedará) a contemplar sin hacer nada la negación de libertad y de derechos humanos de cualquier pueblo. Por eso siempre hemos dado y daremos toda nuestra ayuda y  apoyo al pueblo cubano. Aunque, algunas veces, eso nos lleve a ver como puede ser juzgado y encarcelado el que lucha por la libertad, en vez del tirano que reiteradamente se la arrebata al pueblo. Inexplicable y quizá por inexplicable, tremendamente doloroso. Fue la justicia de un país injusto la que encarceló a Ángel. La que le quiso hacer pagar condena a un liberal por el mero hecho de serlo, por pensar cosas como que la libertad y los derechos humanos son algo inalienable a cualquier ser humano. Que la libertad está por encima de los caprichos y designios de cualquier líder o régimen. Que el hombre nace libre. Que la libertad es un derecho, un principio y un fin. Pero nunca será una moneda de cambio.

Por estas ideas, y no por otras, Ángel fue encarcelado. En palabras del régimen era un “elemento subversivo”. Perdón pero permítanme dudar de las versiones oficiales, de las palabras y de la legitimidad de aquellos que consideran subversiva la palabra libertad.

Se podría decir que Ángel, ese fatídico día de marras, el 23 de Julio,  estaba en el lugar inadecuado, en el momento inadecuado. Pero los que conocemos a Ángel sabemos que estaba donde quería estar. Apoyando la libertad y al pueblo cubano desde dentro. Mientras la mayoría de los jóvenes de su edad estarían disfrutando del verano, Ángel andaba conduciendo un coche con los dos máximos exponentes de la disidencia cubana en la parte de atrás. Compromiso, valores e integrad. Pero de verdad, de los que, al igual que el movimiento… se demuestran andando. Al fin y al cabo a Ángel no le podremos (ni queremos) cambiar, es de esos jóvenes que, como dice nuestro Presidente Regional, Pablo Casado, está en política porque quiere ser protagonista de una España (y de un mundo) mejor. Hubo gente que le tachó de loco, bendita locura.

Después de ese 23 de Julio, en la piel de Ángel, y a través de su desgracia vivimos de primera mano toda la demagogia y parafernalia mediática que es capaz de desplegar un régimen totalitario cuando quiere defender lo indefendible (los editoriales de Granma son buen ejemplo de ello) cuando se siente dolido y rebotado al ver que sus esfuerzos son inútiles e ineficaces a la hora de enfrentar la lucha contra el pueblo cubano por su consecución de la libertad. Y es que, como decía George Washington, “la libertad, cuando empieza a echar raíces, es una planta de rápido crecimiento”. Nada ni nadie puede cortar su desarrollo imparable. Ni siquiera la mentira. Ni siquiera la manipulación. Ni siquiera la fuerza. Tampoco sirve el miedo…

“I’m the master of my fate, I’m the captain of my soul”. Bienvenido a casa Ángel.

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“La figura del disidente nos ha mostrado que el deseo humano de libertad es indestructible, por todos los medios, los regímenes dictatoriales se esfuerzan por ahogarla, pero sabemos que siempre sale a flote. Ningún régimen, ni con los métodos más brutales ha conseguido hacer desaparecer la libertad” José María Aznar, Cartas a un joven español.

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Publicado el 29/12/2012 en Política y etiquetado en , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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